Belmonte Turismo

Plaza de Correos

Historia y Patrimonio

El primer colegio jesuítico interno de España

La Plaza de Correos ocupa el antiguo claustro del Colegio de San Ignacio de la Compañía de Jesús, fundado el 20 de octubre de 1558 por Diego II López Pacheco, III Marqués de Villena, y autorizado personalmente por San Ignacio de Loyola. Se considera el primer colegio interno o convictorio que los jesuitas tuvieron en España.

El marqués de Villena manifestó en 1556 el deseo de establecer a los jesuitas en su villa y ofreció 1.500 ducados iniciales para lograrlo. El acuerdo se cerró entre San Francisco de Borja y el propio marqués, y los primeros padres jesuitas —Pedro Sevillano, Juan de Cuadra y Pedro Rodríguez— llegaron oficialmente el 20 de octubre de 1558.

El prestigio del colegio creció a gran velocidad. En 1569 contaba con cerca de 400 alumnos internos, a los que durante la Cuaresma se sumaron unos 300 estudiantes externos llegados de Valladolid, Toledo, Madrid, Segovia, Alcalá, Guadalajara y Cuenca. El edificio definitivo del colegio se completó el 18 de febrero de 1640 como un gran complejo barroco con iglesia, claustro y dependencias académicas.

La expulsión se consumó con el Real Decreto de Carlos III del 27 de febrero de 1767: los jesuitas de Belmonte fueron conducidos a Cartagena y embarcados rumbo a Italia. Con la desamortización de Mendizábal (1834) el edificio pasó a manos del Estado y comenzó su deriva de usos civiles: cárcel comarcal, Teatro del Casino (1923), biblioteca, juzgado de paz y oficina de Correos y Telégrafos —uso que dio nombre popular al lugar. En los años 60 del siglo XX el Ayuntamiento remodeló la estructura y derribó los muros de los lados sur y oeste del claustro, creando la actual plaza pública.

Datos rápidos
Fundación 20 de octubre de 1558
Fundador III Marqués de Villena
Alumnos en 1569 Cerca de 400 internos
Estilo Barroco (s. XVII)
Expulsión 27 de febrero de 1767
Apertura como plaza Años 60 del siglo XX
Imagen ampliada
Memoria viva

Figuras ilustres del Colegio de Belmonte

Por las aulas del Colegio de San Ignacio pasaron algunos de los nombres más extraordinarios de la historia jesuítica española: un explorador que llegó a las fuentes del Nilo Azul, un mártir canonizado y el confesor de Santa Teresa de Jesús.

Pedro Páez Jaramillo

1564 — 1622

Misionero jesuita alcarreño que ingresó en el Colegio de Belmonte en 1582. Se convirtió en el primer europeo en alcanzar las fuentes del Nilo Azul, el 21 de abril de 1618, ciento cincuenta y dos años antes que James Bruce. Su obra «Historia de Etiopía» es una de las grandes crónicas misionales del Barroco.

San Juan del Castillo

1596 — 1628

Nacido en Belmonte, se formó en el colegio de la villa antes de partir como misionero jesuita a las reducciones del Paraguay, donde murió mártir en 1628. Beatificado por Pío XI en 1934 y canonizado por Juan Pablo II el 16 de mayo de 1988, es el primer y único santo nacido en la provincia de Cuenca.

Padre Baltasar Álvarez

1533 — 1580

Místico jesuita y confesor y director espiritual de Santa Teresa de Jesús durante seis años. Provincial de Toledo en 1580, murió en el colegio de Belmonte el 25 de julio de ese año. Al conocer la noticia, Santa Teresa lloró más de una hora por «la gran pérdida que iba a ser para la Iglesia de Dios».

Qué ver

Un conjunto con muchas capas

Parte del claustro, la iglesia conventual y las dependencias académicas del colegio jesuítico siguen en pie, integrados hoy en la vida municipal: cine, biblioteca, correos, juzgado y museo conviven en el mismo edificio del siglo XVII.

Cine · Teatro

Cine-Teatro Fray Luis de León

La antigua iglesia conventual del colegio jesuítico es hoy el Cine-Teatro Municipal Fray Luis de León, dedicado al ilustre agustino y pariente de los benefactores del colegio. Conserva la portada principal y una portada lateral, ambas barrocas, y acoge las actividades culturales del Ayuntamiento, incluida la presentación anual del cartel de la Semana Santa.

Arquitectura

Restos del claustro barroco

De los cuatro lados del claustro original, dos sobreviven apoyados en las fachadas actuales de la plaza. Las arquerías perimetrales son el testimonio más visible del pasado jesuítico: su remodelación en los años 60 del siglo XX transformó el patio interior en el espacio público abierto que conocemos hoy, sin perder del todo su atmósfera conventual.

Vida local

Correos, Biblioteca y Juzgado

En las alas supervivientes del antiguo colegio funcionan hoy la oficina de Correos y Telégrafos —que da nombre popular a la plaza—, la Biblioteca Municipal, el Juzgado de Paz de Belmonte y, desde hace poco, el Museo de Escultura Manuel Mateo, con 132 obras entre esculturas, relieves y dibujos del artista conquense.

Información práctica

Planifica tu visita

La Plaza de Correos es un espacio público de acceso libre, integrado en el itinerario monumental del casco histórico de Belmonte. No requiere reserva ni entrada.

Horario

Espacio público al aire libre, transitable las 24 horas del día, todos los días del año.

Acceso libre 24 h

Entrada

La visita a la plaza es totalmente gratuita. No requiere reserva ni contactar con ninguna oficina.

Gratuita

Ubicación

Corazón del casco histórico de Belmonte, a escasos metros de la Colegiata de San Bartolomé y de la Plaza del Pilar.

Casco histórico

Oficina de Turismo

Para organizar visitas guiadas al casco histórico contacta con la Oficina de Turismo de Belmonte.

+34 969 170 008

Continúa la ruta monumental

La Plaza de Correos es uno de los hitos del recorrido monumental de Belmonte. Combínala con una visita al Castillo de Belmonte, a la Colegiata de San Bartolomé o a los Molinos de Viento para descubrir cinco siglos de historia concentrados en un solo pueblo.

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