Palacio del Infante Don Juan Manuel
Alcázar Viejo de Belmonte · 1324 · El edificio noble más antiguo de la villa
Palacio del Infante Don Juan Manuel
Del alcázar del «Conde Lucanor» al hotel del siglo XXI
Mandado construir en 1324 por el infante Don Juan Manuel (1282–1348), sobrino de Alfonso X el Sabio y autor de «El Conde Lucanor», es el edificio noble más antiguo de Belmonte. Alcázar medieval, palacio señorial, convento dominico y hoy Hotel Spa: siete siglos de historia condensados en un mismo muro.
Don Juan Manuel —nieto de Fernando III, Príncipe de Villena y uno de los nobles más poderosos de la Castilla del siglo XIV— lo concibió como fortaleza de paso en sus constantes viajes por el señorío de Villena, aprovechando la muralla urbana de Belmonte como cierre defensivo. Se levantó sobre restos anteriores: las excavaciones del siglo XXI confirmaron la presencia de un asentamiento visigodo del siglo V con enterramientos y posible templo bajo los cimientos medievales.
En 1419 nació entre sus muros Juan Pacheco, que décadas más tarde, convertido en I Marqués de Villena y Maestre de Santiago, ordenaría construir el actual Castillo de Belmonte (1456) y la Colegiata de San Bartolomé. Con el nuevo castillo como residencia señorial, el Alcázar Viejo perdió su función defensiva. En 1501, Diego López Pacheco, II Marqués, lo cedió a las monjas dominicas de Santa Catalina de Siena, trasladadas desde La Alberca de Záncara mediante bula del papa Alejandro VI.
Las dominicas habitaron el palacio durante 461 años (1501–1960), transformándolo en convento con iglesia, celdas, refectorio y un claustro renacentista atribuido al escultor francés Esteban Jamete. El 23 de agosto de 1960 las 23 últimas religiosas se trasladaron a Olmedo (Valladolid) y el edificio quedó en desuso. Tras casi cuatro décadas de deterioro, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha promovió su rehabilitación integral entre 2008 y 2014, integrándolo en la red pública de Hospederías de Castilla-La Mancha como hotel spa de 4 estrellas.
El infante Don Juan Manuel, promotor del alcázar
Nieto de Fernando III el Santo, sobrino de Alfonso X el Sabio, Príncipe de Villena, tutor y co-regente del rey niño Alfonso XI, vencedor en la batalla del Guadalhorce (1326) y figura decisiva en la batalla del Salado (1340). Y, por encima de todo, el prosista castellano más importante del siglo XIV.
Don Juan Manuel nació en el castillo de Escalona (Toledo) el 5 de mayo de 1282 y murió en Córdoba el 13 de junio de 1348, tras participar en el asedio de Algeciras. Heredero del enorme señorío de Villena, fue Adelantado Mayor del Reino de Murcia y de la Frontera de Andalucía, y uno de los nobles más poderosos y ricos de su tiempo.
Su obra literaria, escrita en paralelo a su carrera política, marcó el inicio de la prosa didáctica y narrativa en castellano. Los «enxiemplos» del «Conde Lucanor» influirían siglos después en autores como Cervantes, Lope de Vega y Hans Christian Andersen. Don Juan Manuel fue también abuelo materno de Juan I de Castilla, lo que convierte al promotor del alcázar de Belmonte en antepasado directo de la dinastía Trastámara.
Mandó construir el alcázar en 1324, sobre la muralla del caserío, en la zona más elevada y dominante del núcleo urbano de Belmonte. Allí levantó muros de sillería, una torre del homenaje y una inusual torre pentagonal en forma de proa de barco —una de las primeras de su tipo en la Península Ibérica— que aún hoy puede intuirse en el patio arqueológico del hotel.
Lo que ha sobrevivido a siete siglos
La rehabilitación de 2008–2014 sacó a la luz los restos más antiguos del palacio y los integró en el recorrido del hotel. Muros del siglo XIV, un claustro renacentista y un patio arqueológico con hallazgos visigodos conviven hoy con las habitaciones y el restaurante.
Muros originales y torre pentagonal
Lienzos de sillería caliza con contrafuertes que formaban la primera fortaleza. En la esquina norte se conserva el arranque de una insólita torre pentagonal en forma de proa de barco, una de las primeras de su tipo en la Península Ibérica, que anticipa soluciones poliorcéticas posteriores.
Claustro renacentista
Añadido por las dominicas de Santa Catalina de Siena en pleno siglo XVI, cuenta con dos niveles: arcos de medio punto en el inferior y arcos escarzados en el superior, sobre columnas toscanas. Se atribuye al cantero francés Esteban Jamete, autor del célebre Arco de Jamete de la Catedral de Cuenca.
Patio arqueológico visitable
Durante la rehabilitación se exhumaron restos visigodos del siglo V con enterramientos y posible templo, los cimientos de la torre del homenaje y el arranque de la torre pentagonal. Todo se integró como patio arqueológico abierto al recorrido del hotel, mostrando quince siglos en capas superpuestas.
Visita y alojamiento
El palacio funciona hoy como hotel spa integrado en las Hospederías de Castilla-La Mancha. Los huéspedes acceden a todos los espacios históricos; los visitantes de día pueden conocer el claustro y el patio arqueológico a través del restaurante «Los Alarifes».
Dirección
Calle Infante Don Juan Manuel, 2
16640 Belmonte, Cuenca
Atención al cliente y reservas por correo electrónico del hotel.
info@hotelspainfantedonjuanmanuel.esCategoría
Hotel Spa 4 estrellas con 39 habitaciones integrado en Hospederías de Castilla-La Mancha.
4 ★ · 39 habitacionesDormir en siete siglos de historia
El Hotel Spa Palacio del Infante Don Juan Manuel permite alojarse entre los muros del alcázar medieval original, disfrutar del circuito termal y comer cocina manchega tradicional en el restaurante Los Alarifes, cuyo nombre rinde homenaje a los maestros constructores andalusíes del siglo XIV.