Murallas y Puertas Defensivas de Belmonte
Siglo XV | Conjunto Histórico-Artístico desde 1968
Historia y Patrimonio
La muralla medieval que protegió Belmonte durante siglos
Las murallas de Belmonte son una fortificación medieval del siglo XV que rodea el casco histórico de la villa. Con un perímetro original de aproximadamente 2.000 metros, cinco puertas de acceso y numerosas torres, constituyen uno de los recintos amurallados mejor conservados de Castilla-La Mancha. Fueron declaradas Bien de Interés Cultural como parte del Conjunto Histórico-Artístico de Belmonte el 11 de marzo de 1968.
La primera cerca defensiva de Belmonte se levantó en 1323 por orden de Don Juan Manuel, señor de Villena, construida con yeso y cal. Esta primitiva fortificación resultó insuficiente con el paso del tiempo, y el 12 de octubre de 1456 el Concejo de la villa alcanzó un acuerdo con Don Juan Pacheco, I Marqués de Villena, para erigir una nueva muralla de cal y canto. La financiación se repartió entre el Marqués, que aportó un tercio del coste, y los vasallos de Belmonte, que asumieron los dos tercios restantes.
El acuerdo de 1456 establecía unas especificaciones técnicas precisas: los muros debían alcanzar 35 pies de alto (aproximadamente 9,8 metros), 8 pies de ancho (unos 2,2 metros) y las almenas 8 pies adicionales. Se dispuso la construcción de torres cada 200 pies (unos 56 metros). La obra se atribuye al maestro Hanequín de Bruselas, arquitecto flamenco que también dirigió la construcción del Castillo de Belmonte, y posiblemente fue finalizada por Juan Guas. La construcción se prolongó entre 1457 y 1470.
De los 2.000 metros originales del recinto amurallado, se conservan visibles aproximadamente 900 metros. El resto ha quedado integrado en las viviendas del casco urbano o ha desaparecido. El 22 de abril de 1949 recibió protección genérica mediante el Decreto sobre protección de los castillos españoles, y el 11 de marzo de 1968 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico, categoría equivalente al actual Bien de Interés Cultural.
Accesos a la villa
Las cinco puertas de las murallas de Belmonte
La muralla de Belmonte contaba con cinco puertas de acceso que controlaban la entrada y salida de la villa. De las cinco puertas originales, tres se conservan en buen estado (Chinchilla, Almudí y Toledo), una se conserva parcialmente (San Juan) y una ha desaparecido por completo (Puerta Nueva).
Puerta de Chinchilla
La mejor conservada de las cinco puertas
Sector sur de la muralla
La Puerta de Chinchilla es la más antigua de las cinco puertas de la muralla de Belmonte y la primera en construirse, en 1456. Presenta un arco de medio punto adovelado labrado en sillares de piedra, flanqueado por dos grandes torreones cilíndricos coronados con almenas rectas y troneras de palo y orbe, un tipo de aspillera que permitía el uso de armas de fuego.
Sobre el arco se aprecian ocho ménsulas de piedra que sostenían un matacán hoy desaparecido. La puerta disponía de un doble sistema de cierre: una puerta exterior de batientes de madera y un rastrillo interior. En el siglo XVIII albergó una capilla dedicada a la Virgen de Guía, que desapareció durante la invasión francesa.
Por esta puerta entraron los Reyes Católicos en 1488. Ante ella se ubicaba el barrio judío extramuros de Belmonte.
Puerta del Almudí
Arco del Cristo de los Ausentes
Zona central, orientada hacia El Pedernoso
La Puerta del Almudí, también conocida como Arco del Cristo de los Ausentes, se sitúa en la zona central de la muralla y conduce directamente al centro de la villa y la Plaza Mayor. Su nombre procede del pósito o almudí (depósito municipal de grano) que se levantaba junto a ella.
Presenta un arco de medio punto adovelado labrado en sillería. Conserva las dos gorroneras originales, los huecos tallados en piedra donde giraban los goznes de las puertas de madera. Frente a esta puerta se erguía el rollo jurisdiccional (picota) de Belmonte, símbolo del poder judicial de la villa.
En la década de 1970 se añadió sobre el arco una imagen de bronce de Cristo, obra del escultor José Antonio Lafuente, que le dio su nombre actual.
Puerta de Toledo
Arco de la Virgen de la Estrella
85 metros al norte de la Puerta del Almudí, calle Antonio Ruiz
La Puerta de Toledo, conocida también como Arco de la Virgen de la Estrella, se encuentra a 85 metros al norte de la Puerta del Almudí. Su estructura consiste en un doble arco escarzano con cinco merlones escalonados sobre el arco exterior, una solución defensiva que combina función militar y ornamental.
Entre los dos vanos se conservan las ranuras para el rastrillo, y el segundo vano mantiene las gorroneras originales para la puerta de batientes. Sobre el arco se encuentra la imagen de la Virgen de la Estrella, cuyo nombre podría estar vinculado a la estrella de David y a la sinagoga que existía en las inmediaciones.
Ante esta puerta se extendía la judería extramuros de Belmonte, uno de los dos núcleos de población judía de la villa.
Puerta de San Juan
Sector norte, cruce de calles San Juan y Juan Pacheco
De la Puerta de San Juan solo se conservan el torreón y la jamba derecha del arco. La jamba izquierda fue demolida en 1912 para permitir la construcción de la plaza de toros de Belmonte, un hecho frecuente en muchas villas españolas que sacrificaron tramos de muralla por necesidades urbanas durante los siglos XIX y XX.
Puerta Nueva
Sector oeste de la muralla
La Puerta Nueva ha desaparecido por completo. Se ubicaba en el sector oeste de la muralla y fue absorbida por la construcción de viviendas sobre sus restos. Sus cimientos aparecieron al demoler una casa que había sido construida directamente sobre la estructura de la puerta, confirmando su localización original.
Arquitectura militar
Torres y elementos defensivos de la muralla
Las murallas de Belmonte incorporan un conjunto de elementos defensivos característicos de la arquitectura militar castellana del siglo XV: torres, requiebros angulares, troneras y sistemas de cierre que las convertían en una fortificación eficaz para la defensa de la villa.
La Torre Albarrana: defensa avanzada fuera de la muralla
La Torre Albarrana de Belmonte es una torre exenta, separada del lienzo principal de la muralla y conectada a esta mediante un puente con arco rebajado. Su planta es rectangular con un cierre semicircular, lo que le confiere una característica forma de D que optimizaba la defensa contra proyectiles y ataques directos.
Este tipo de torre, denominada "albarrana" (del árabe al-barrana, "la exterior"), permitía a los defensores hostigar a los atacantes desde una posición avanzada fuera del recinto amurallado, creando un fuego cruzado con las torres de la muralla principal. La torre fue restaurada en la década de 1960.
Las torres albarranas son un elemento defensivo de tradición andalusí que fue adoptado por la arquitectura militar castellana. En Belmonte, su presencia revela la influencia de las técnicas constructivas de Al-Ándalus en las fortificaciones de la Meseta durante el siglo XV.
Trazado en cremallera (zig-zag)
Los lienzos de la muralla de Belmonte presentan una peculiar forma de cremallera o zig-zag, con "requiebros" angulares que rompen la línea recta. Esta disposición permitía a los defensores cubrir con fuego lateral cualquier punto del muro, eliminando los ángulos muertos que tendría un lienzo recto.
Almenas y troneras de palo y orbe
El acuerdo de 1456 especificaba almenas de 8 pies de alto sobre los muros. La Puerta de Chinchilla conserva troneras de palo y orbe (una abertura circular sobre una ranura vertical), un tipo de aspillera diseñado para el uso combinado de ballestas y las primeras armas de fuego portátiles del siglo XV.
Almenas de ~2,2 m de altoDoble sistema de cierre en las puertas
Las puertas principales contaban con un doble sistema de cierre: una puerta de batientes de madera en el vano exterior y un rastrillo interior (reja deslizante de hierro o madera). Las gorroneras talladas en piedra, donde giraban los goznes, se conservan en las puertas del Almudí y de Toledo.
Matacanes y ménsulas
En la Puerta de Chinchilla se conservan ocho ménsulas de piedra sobre el arco que sostenían un matacán, un balcón defensivo voladizo desde el que se arrojaban piedras, líquidos hirvientes u otros proyectiles sobre los atacantes que intentaran forzar la puerta. El matacán original ha desaparecido.
8 ménsulas en la Puerta de ChinchillaLienzo sur: el tramo mejor conservado
El lienzo sur, que discurre desde el Castillo de Belmonte hasta la Puerta de Chinchilla, es el tramo de muralla mejor conservado. Mantiene su altura original y permite apreciar la técnica constructiva de cal y canto (mampostería con mortero de cal) con refuerzos de sillería en las esquinas y puntos estructurales.
Alambor (talud defensivo)
La barrera del castillo presenta un alambor, un talud inclinado en la base del muro que cumplía una doble función: reforzar la estructura del muro contra ataques de ariete y minas, y hacer rebotar los proyectiles lanzados desde arriba hacia los atacantes que se acercaban al pie del muro.
Visita las murallas
Recorrido por las murallas y puertas de Belmonte
Las murallas exteriores de Belmonte se pueden recorrer a pie de forma libre y gratuita. Este itinerario sugerido permite visitar los tramos mejor conservados y las tres puertas principales en un paseo de aproximadamente una hora.
Puerta de Chinchilla
Comienza el recorrido en la Puerta de Chinchilla, en el sector sur de la muralla. Es la puerta más monumental del recinto, con sus dos torreones cilíndricos, el arco adovelado y las ocho ménsulas del matacán desaparecido. Observa las troneras de palo y orbe en los torreones.
La entrada de los Reyes Católicos en 1488 se realizó por esta puerta.
Lienzo sur y el Castillo
Desde la Puerta de Chinchilla, sigue el lienzo sur de la muralla en dirección al Castillo de Belmonte. Este es el tramo mejor conservado y permite apreciar la técnica de mampostería de cal y canto, los requiebros en cremallera y la conexión entre la muralla urbana y la fortaleza del cerro de San Cristóbal.
Torre Albarrana
Localiza la Torre Albarrana, la torre exenta con planta en forma de D conectada a la muralla mediante un puente con arco rebajado. Restaurada en los años 60, es el elemento defensivo más singular del recinto por su posición avanzada fuera de la muralla principal.
Puerta del Almudí
Dirígete a la Puerta del Almudí (Arco del Cristo de los Ausentes), en la zona central de la muralla. Observa las gorroneras originales talladas en piedra, el arco de medio punto en sillería y la imagen de bronce de Cristo añadida en los años 70. Esta puerta conducía directamente a la Plaza Mayor.
Puerta de Toledo
A solo 85 metros al norte, en la calle Antonio Ruiz, se encuentra la Puerta de Toledo o Arco de la Virgen de la Estrella. Fíjate en el doble arco escarzano, los cinco merlones escalonados y las ranuras del rastrillo entre los dos vanos. Ante esta puerta se extendía la judería extramuros.
Lienzo norte y restos de San Juan
Continúa hacia el norte para ver el lienzo de muralla con sus dos requiebros angulares. En el cruce de las calles San Juan y Juan Pacheco encontrarás los restos de la Puerta de San Juan: el torreón y la jamba derecha que sobrevivieron a la demolición de 1912 para construir la plaza de toros.
El recorrido completo dura aproximadamente 1 hora a paso tranquilo.
Completa tu visita combinando el recorrido por las murallas con la visita al Castillo de Belmonte, la Colegiata de San Bartolomé y los molinos de viento del cerro. Belmonte reúne en su casco histórico uno de los conjuntos monumentales más completos de Castilla-La Mancha.
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